Los grandes kabbalistas de los últimos miles de años, mantuvieron esta sabiduría con la previsión de que un día serviría como catalizador para el cambio personal y global. Mi esperanza es que estas palabras despierten tu corazón para ser mejor, para elevarte, para ser mejor hoy de lo que fuiste ayer, para que podamos acercarnos a un mundo sin dolor, sin sufrimiento, e incluso como la Biblia y el Zóhar prometieron, sin más muerte.

Tomando el Dolor de Otros

Puesto: Enero 27, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Corregir el Mundo | 2 Comentarios »

El Zóhar explica que la única manera en que podemos ayudar a otros es tomándonos un poco de su dolor y sus dificultades. Con mucha frecuencia tenemos un verdadero deseo de ayudar a nuestros hijos, amigos, cónyuges y estudiantes, y entonces les enseñamos, o los aconsejamos, o les damos algo, de cierta forma. Sin embargo, para asegurarnos de que nuestra ayuda de hecho marque la diferencia, tenemos que decidir por cuánto dolor estamos dispuestos a atravesar con tal de ayudar a esa persona.

Porque como enseña el Zóhar, no podemos en verdad ayudar a otros a menos que estemos incómodos.

Para aquellos de nosotros que estamos verdaderamente interesados en la perfección y corrección de nuestro mundo, ¿cuándo fue la última vez que nos pusimos en una situación terriblemente incómoda por ayudar a otra persona? ¿Cuándo fue la última vez que tomamos el dolor de otra persona al grado de sentirnos incómodos; al grado de que nos doliera? No es que tengamos que convertirnos en mártires. Pero si de verdad queremos formar parte de la corrección del mundo, entonces debe haber un grado de sacrificio en nuestro compartir.

Si no estamos dispuestos a rompernos un poco para ayudar a otra persona, entonces no podemos ciertamente ayudarla. Ayudar cuando es cómodo, enseñar cuando es fácil, sirve de algo, sí. Pero no puede llevarnos a la corrección última. El único camino, la única manera en que podemos ser parte de esa corrección de nuestro mundo, depende del grado en que estemos dispuestos a sentirnos incómodos, en el grado en que estemos dispuestos a cargar con algo de dolor para asistir a otras personas.

No pienses en todas las cosas grandiosas que puedes hacer para ayudar a otras personas, no pienses en todas las cosas grandiosas que puedes hacer para revelar Luz en este mundo. Esos son pensamientos agradables, pero no son parte formidable de esta corrección global. En lugar de esto, busca momentos en los que  puedas ponerte en situaciones incómodas para ayudar a otra persona.

Estos son los momentos que nos llevarán a la corrección final.