Los grandes kabbalistas de los últimos miles de años, mantuvieron esta sabiduría con la previsión de que un día serviría como catalizador para el cambio personal y global. Mi esperanza es que estas palabras despierten tu corazón para ser mejor, para elevarte, para ser mejor hoy de lo que fuiste ayer, para que podamos acercarnos a un mundo sin dolor, sin sufrimiento, e incluso como la Biblia y el Zóhar prometieron, sin más muerte.

Llorar contigo

Puesto: Marzo 27, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Charlas | 11 Comentarios »

Me gustaría compartir con ustedes una historia que, aún después de muchos años de haber escuchado por primera vez y recontado infinidad de veces, sigo encontrando como un gran recordatorio e inspiración. Confío en que lo será para ustedes también.

Un hombre hace un viaje largo para ver a su maestro y le dice que su hijo está en condiciones terribles, que los doctores han renunciado a toda esperanza. Sin la intervención de su maestro, el hijo del hombre sin duda morirá.

“¿Hay algo que puedas hacer para ayudarme?” pregunta él. El maestro espiritual reza y medita. El prueba todo lo posible y, finalmente, después de horas de esfuerzo, se dirige hacia su estudiante y le dice. “lo siento, pero las puertas del cielo están cerradas. No hay nada que pueda hacer por tu hijo”.

El hombre está desolado. Se sube a su caballo e inicia su viaje de regreso a casa. Al caer la noche, él escucha el sonido de un caballo galopando detrás suyo; se gira y ve a su maestro. Él piensa que quizá su maestro fue capaz, después de todo, de abrir las puertas del cielo.

“¿Cuáles son las noticias?” pregunta ansiosamente. “lo siento”,  le dice el maestro, “las puertas del cielo están todavía cerradas. Pero luego de que te fuiste me di cuenta de que, aunque no te pudiera ayudar con mis rezos y meditaciones, al menos puedo llorar contigo. Por eso he venido”.

Los dos hombres se sentaron juntos sobre una piedra a un lado del camino y lloraron.

La historia, como ha sido contada por maestros espirituales a lo largo del tiempo, concluye felizmente, el niño sanó.  Sin embargo, la lección no era acerca de eso, sino acerca de cómo podemos seguir amando y preocupándonos aún cuando pensamos que no hay nada que podamos hacer en la situación.

Creo que todos llegamos a ese punto, ya sea con nuestros amigos, familia, o comunidad, en donde decidimos que no podemos hacer más. No obstante, lo que esta historia nos enseña es que siempre hay algo más que podemos hacer.

Esta semana piensa en gente a quien, por cualquiera que sea la razón, dejaste de ayudar porque pensaste que no había nada más que pudieras hacer por ellos. Encuentra algo más que puedas hacer. No está dicho que puertas pueden abrirse para ellos (y para ti).

P.D.  Salió un gran nuevo libro por Peter Singer, Profesor de Bioética en la Universidad de Princeton, llamado “The Life You Can Save” (”La vida que puedes salvar“, en inglés),   en donde ofrece la perspectiva psicológica sobre por qué no hacemos más por ayudar a otros.


El Mes de Piscis: Revelando el secreto de la felicidad

Puesto: Marzo 18, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Charlas | 8 Comentarios »

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Todo está preparado

Puesto: Marzo 17, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Charlas | 12 Comentarios »

Los problemas nos abrumarán fácilmente si pensamos que encontrar una solución depende completamente de nosotros. Sin embargo, si nos damos cuenta que la solución ha sido preparada por adelantado y todo lo que tenemos que hacer es crear una pequeña apertura para que esta entre, entonces la solución se manifiesta con mucha más facilidad.

Hay una enseñanza del kabbalista del siglo XVIII, Rav Elimélej de Lizhensk, en donde cita un verso del Rey David, “Dios, has hecho cosas grandiosas. Nos has hecho llegar tus pensamientos y bendiciones”.

El nos explica que el Creador ya “ha hecho cosas grandiosas”, lo que significa que Él ha preparado todas las bendiciones y ayuda que necesitamos para superar nuestros retos, para responder nuestras preguntas, y para obtener mas sabiduría. Todo ha sido preparado para nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es (en sus palabras) “agitar ligeramente” y entonces “las bendiciones nos llegarán”.

Este impresionante almacén de ayuda, que está disponible para nosotros en cualquier momento, ha sido preparado de antemano por el Creador. Por lo tanto, nuestro trabajo es relativamente fácil.  Cuando pienso en este concepto, imagino una cubeta grande llena con agua hasta el borde, colgando precariamente de una cuerda, a tan sólo unos metros del piso. Inclínala un poco y todo se derrama.

No obstante, muchos pensamos lo opuesto. Cuando nos enfrentamos a una situación abrumadora -concientemente o no - nos estancamos porque pensamos que debemos encontrar la solución solos. Esta enseñanza revela lo fácil que puede ser abordar nuestros desafíos cuando dejamos de pensar que necesitamos resolverlos nosotros solos.

Es por ello que él explica el verso, “Dios, has hecho cosas grandiosas, tu pensamientos y maravillas nos han llegado”. El Creador ya ha creado ayuda y bendiciones para nosotros y, por lo tanto, podrá ser fácil manifestarlas.

Rav Ashlag, el gran kabbalista del sigloXX, usa la analogía de un padre que almacena oro y plata en una habitación de su casa que servirá para satisfacer todas las necesidades de su hijo. Dentro de la habitación hay tesoros suficientes para durar toda una vida. Un día el hijo está sentado en la habitación con las luces apagadas, ignorando por completo lo que hay dentro, preocupándose de cómo sobrevivirá en el futuro. Claro que nosotros podemos ver que lo único que necesita hacer es abrir la ventana, dejar que entre un poco de luz, y entonces verá que está rodeado de todo lo que pudiera desear. Pero lo ignora.

Nosotros también ignoramos toda la ayuda que ha sido dispuesta y reservada para nosotros. Todo lo que se requiere es agitar un poco la conciencia, y una ventana se abrirá para dejar entrar la Luz que ha sido preparada.

Esta semana, en cualquier momento que te sientas abrumado y con necesidad de claridad, recuerda que la ayuda para tu dificultad ya ha sido arreglada, sólo necesitas agitarte ligeramente, y fluirá hacia ti.

Y recuerda, tu conciencia debe elegir. Es importante tener claro este concepto porque apegarte a viejos pensamientos como “Tengo que lidiar con esto yo solo”, crearán un sendero difícil de caminar para ti. Sin embargo, nuevos pensamientos como “Sé con certeza que la Luz, me traerá la ayuda, fuerza y entendimiento que necesito para atravesar esto que ya ha sido preparado para mí”, creará un sendero más fácil de recorrer.

Esto no es sólo una bonita lección. Determinará tu realidad.  El camino que elijas será el camino hacia el que serás guiado.


Sólo Tú

Puesto: Marzo 5, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Poder Personal | 15 Comentarios »

Cada uno de nosotros tiene un trabajo único que cumplir en este mundo. Todos tenemos un alma y una Luz particular que estamos destinados a revelar. Nadie más en el mundo -pasado, presente o futuro- tiene o tendrá la habilidad de hacer lo que el Creador nos ha encomendado hacer. Si todos los gigantes espirituales fueran a descender y trabajar por un millón de años, ni siquiera ellos podrían hacer nunca lo que nosotros podemos -y debemos- hacer.

Hay una historia acerca de la construcción del Templo Sagrado (un importante centro espiritual del mundo) en Jerusalén. De acuerdo con antiguos textos, las piedras más hermosas fueron recolectadas para su edificación. Durante la construcción, los trabajadores encontraron una piedra tan fea que la separaron y pusieron en un montón de desechos. Cuando el Templo estaba por terminarse, encontraron que faltaba una piedra en una esquina diminuta de la parte más importante del edificio, lo que los kabbalistas llaman el “Santo Santuario” (la cámara sagrada más interna) No sabían qué hacer porque ya no tenían piedras.

Finalmente, un hombre recordó la piedra fea que habían desechado antes, y la recuperó de la basura. No sólo sirvió, ¡sino que encajó a la perfección! El Rey David, incluso, escribe un verso describiendo la escena, “la piedra que los constructores despreciaron se convirtió en la piedra angular”.

Una de las tretas más grandes que nuestro lado negativo usa es convencernos de que no somos merecedores. Pensamos que otros están más informados y son más aptos para hacer cosas grandiosas mientras que nosotros estamos de alguna manera limitados en cuanto a las cosas que podemos lograr. Pero como nos enseña esta historia, lo más bajo puede convertirse en lo más alto, porque cada uno de nosotros tiene un don único y sólo nosotros podemos compartirlo con el mundo.

Hay otra historia del estudiante de un gran kabbalista que deseaba lograr grandes cosas en este mundo, pero dudaba de su habilidad para hacerlas. El estudiante le dijo a su maestro, “si tan sólo tuviera el cerebro de este gran sabio, la visión de este otro gran sabio, y las habilidades físicas de este otro gran sabio, entonces podría hacer algo importante con mi vida”.

El kabbalista respondió, “Hay cosas que nadie más hace en el mundo y que sólo tú puedes hacer por los demás, por tus cualidades únicas. No necesitas las habilidades de nadie más para alcanzar el propósito importante de tu vida”.

Este es un punto esencial. Muchos de nosotros pensamos, “Si tan sólo tuviera este talento, o educación, o dinero, y esto y aquello, entonces podría hacer grandes cosas”. Los kabbalistas nos advierten acerca de este pensamiento tan erróneo. Somos exactamente como debemos ser, y nadie puede hacer lo que podemos -y necesitamos- hacer. La Luz nos dio todo lo que necesitamos y todas esas personas de las que estamos celosos no podrán hacer jamás lo que nosotros podemos hacer.

El gran kabbalista polaco del siglo XVIII, Rav Zusha de Anipoli, dijo en una ocasión “Cuando vaya al cielo, no me van a preguntar ‘¿Por qué no fuiste Moisés? ¿Por qué no fuiste Abraham? Me preguntarán ¿Por qué no fuiste Zusha?’”.

Cada uno de nosotros tiene todas las cualidades para hacer lo que debemos hacer. No necesitamos ser alguien más. Somos exactamente quienes somos por una razón, y tenemos un alma y misión únicas que sólo tú o yo podemos lograr. El énfasis que se haga sobre este punto nunca será suficiente. Hay mucha gente cuyos dones únicos permanecen escondidos. Y si dejan este mundo sin mostrar sus dones, el mundo tendrá para siempre esa carencia, sin importar cuantos gigantes espirituales lleguen a existir.

Esta semana, date cuenta que hay gente cuyas vidas pueden ser influidas, mejoradas y transformadas sólo por ti. Mira hacia adentro y pregúntate, “¿Cuál es mi don singular para dar a este mundo?”. Una vez que sabes qué estás buscando, lo encontrarás. Y cuando lo hagas, abrázalo porque nadie más puede revelar la Luz única que tú debes revelar.