Los grandes kabbalistas de los últimos miles de años, mantuvieron esta sabiduría con la previsión de que un día serviría como catalizador para el cambio personal y global. Mi esperanza es que estas palabras despierten tu corazón para ser mejor, para elevarte, para ser mejor hoy de lo que fuiste ayer, para que podamos acercarnos a un mundo sin dolor, sin sufrimiento, e incluso como la Biblia y el Zóhar prometieron, sin más muerte.

Luz de la oscuridad

Puesto: Mayo 22, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Luz de la Oscuridad | 6 Comentarios »

Se sabía que los grandes kabbalistas usaban con frecuencia su clarividencia para conocer las plegarias que hacía la gente al Creador, así como la respuesta. Un día de Yom Kipur, el día más elevado del año, después de que las plegarias y el servicio concluyeron, un Kabbalista se dirigió a su estudiante, que era el  dueño de un bar que tenía sobre cargo de trabajo, y le dijo, “Yo sé lo que le pediste al Creador. En la noche le solicitaste que, al principio del año, te abasteciera con todo el dinero que necesitarías para sostener a tu familia, de manera que pudieras dejar el bar y trabajar tiempo completo en compartir y crecer espiritualmente.

A la mañana siguiente, reconsideraste tu petición al darte cuenta que todo ese dinero por adelantado sería demasiada responsabilidad, corregiste tu ruego y pediste sólo la mitad del adelanto primero, y la otra mitad seis meses después. En la tarde, una vez más, volviste a cambiar de parecer, esta vez pediste que el dinero fuera diferido en cuatro pagos.

¿Quieres saber la respuesta del Creador?”. El estudiante simplemente se sentó ahí y con gran emoción, aguardó la profecía del maestro.

“El Creador dice que ya tiene miles de ángeles sin preocupación propia alguna, cuyo único propósito es ser justos y cuidar a otros, cada segundo del día. No te necesita para eso. Lo que Él sí necesita es que, en medio de tu día desafiante, te tomes cinco minutos de Luz y los compartas con alguien cuando no quieras hacerlo, o no tengas el tiempo. Es por esto que naciste, para esos precisos momentos de sacar a la Luz de la Oscuridad”.

La mayoría de nosotros percibe al revés los propósitos de la vida. Pensamos que estamos alcanzando nuestro objetivo cuando nuestros días van bien y estamos inspirados. Pero, cuando las cosas no van bien, como que las descartamos, asumiendo que mientras tengamos suficientes días buenos para compartir y de crecimiento, entonces estamos “en forma”, espiritualmente hablando.

En esencia, esta es una visión falsa de la realidad. Como dice el Zóhar, “La Luz es sólo Luz cuando sale de la oscuridad”. Cuando en medio de las dificultades tomamos unos cuantos minutos para compartir y nos salimos de nosotros mismos, estamos revelando la Luz más poderosa y cumpliendo nuestro propósito.

Si nos esforzamos cinco minutos en compartir durante un día difícil, esto tiene más valor que todas las horas de buenas acciones hechas en un día perfecto. Sí, lo que haces en un buen día es esencial porque te permite tener claridad en la oscuridad. Pero la iluminación no es tan brillante como cuando las conexiones y el compartir se hacen en momentos duros.

La próxima vez que estés teniendo un día difícil (y la verdad sea dicha, hay algo de oscuridad todos los días) recuérdate, “Esta es la razón por la que estoy aquí”, y entonces ve a ver que puedes hacer para tomarte unos minutos y compartir, pensar en otra persona y conectarte a la Luz. De esto se trata la vida.


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Puesto: Mayo 11, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Charlas | 1 Comentario »

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Nos vemos ahí

Michael


Como me veo a mí mismo

Puesto: Mayo 8, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Autoestima | 4 Comentarios »

Una de las lecciones más poderosas que he aprendido es que todos podemos estar haciendo mucho más.  Podemos hacer  más para ayudar al mundo, más por nuestros seres amados y más por nosotros mismos. La razón por la que no lo hacemos es porque pensamos que somos insignificantes.

Muchos de nosotros nos minimizamos, sentimos que somos sólo dientes pequeñitos en una gran rueda dentada. ¿Cambiar el mundo? Por favor. Eso es para presidentes, líderes del mundo, celebridades y hombres santos. Yo sólo soy una persona. ¿Qué puedo hacer?

Y aún para aquellos de nosotros que sí creemos que podemos marcar la diferencia, la verdad es que  no apreciamos lo mucho que podemos hacer.

La realidad es (y esta es una lección profunda)  que nuestra percepción de nosotros mismos  puede disminuir o aumentar nuestro poder. Somos tan poderosos como creemos serlo. Nuestros pensamientos y visión de nosotros mismos, consciente o inconsciente, determina quienes somos y qué tanto poder ejercemos.

Desafortunadamente, a menudo no nos vemos tan importantes, y esto se manifiesta en nuestras acciones. Tratamos mal a los demás -o a nosotros mismos- porque no pensamos que lo que hacemos importa de manera real o duradera. O no nos empujamos a hacer siquiera pequeñas acciones positivas porque al final del día no conocemos nuestro verdadero poder. Entonces esto se convierte en quienes somos.

En un nivel espiritual, esto significa que la próxima vez que recemos por alguien o busquemos atraer bendiciones y ayuda para nosotros y para los demás, tendremos una capacidad débil para generar el cambio. La Luz nos dice, “¿Recuerdas lo que pensaste ayer? Si no eres tan importante, entonces no eres tan poderoso, y no puedo darte la Luz para crear cambio verdadero. Tus acciones muestran claramente que no  te ves a ti mismo como alguien significativo”.

Cuando sabemos que tenemos un propósito, que somos poderosos y poseemos la habilidad para influir en otros, entonces no nos permitimos caer en las trampas insignificantes del actuar pequeño. Tenemos cuidado incluso en evitar la más leve acción negativa porque sabemos que nuestras acciones minúsculas son significativas. Por el contrario, nos esforzamos por hacer pequeñas acciones positivas porque sabemos que para un alma tan magnífica como la nuestra, cualquier acción es grande.

Cuando nos vemos de esta manera, la Luz del Creador nos ve e interactúa con nosotros de manera similar. Y así nuestras palabras, oraciones, bendiciones y acciones se vuelven poderosas y capaces de crear cosas grandiosas. De nuevo, esto es porque como nos vemos a nosotros mismos es como el Creador nos ve. Cuando nos vemos como poderosos y determinados, nuestras palabras y acciones se imbuyen de fuerzas espirituales grandiosas.

Esta semana, si sientes que estás apunto de hacer algo negativo y pequeño, detente y recuerda tu importancia. Si estás luchando con la decisión de si hacer o no una acción positiva, incluso una pequeña, repítete a ti mismo, “Necesito hacer esto porque lo que hago tiene consecuencias de largo alcance”.

Practica este proceso de pensamiento y te hará poderoso en el sentido más verdadero, así también creará un cambio en quien eres. Recuerda, “Cuando me veo a mí mismo como importante y poderoso, recibo ayuda de la Luz para hacer cambios importantes y poderosos.

Como me veo a mí mismo, soy”.