Los grandes kabbalistas de los últimos miles de años, mantuvieron esta sabiduría con la previsión de que un día serviría como catalizador para el cambio personal y global. Mi esperanza es que estas palabras despierten tu corazón para ser mejor, para elevarte, para ser mejor hoy de lo que fuiste ayer, para que podamos acercarnos a un mundo sin dolor, sin sufrimiento, e incluso como la Biblia y el Zóhar prometieron, sin más muerte.

Curvas en el camino

Puesto: Noviembre 6, 2009 | Autor: Michael | Archivado como: Meta de la Vida |

Una de mis citas preferidas del Rav, mi padre, es: nuestro objetivo en la vida es dejar este mundo siendo una persona diferente a como llegamos. Esto es, en pocas palabras, la visión kabbalística de la vida, se trata de cambio y crecimiento constante.

Una de las maneras en que somos ayudados a lograr este propósito es siendo empujados  en una dirección distinta de aquella que nosotros nos trazamos, o ser empujados en general. En el curso de nuestras vidas, nos ponemos ciertas metas y trabajamos para  alcanzarlas. Pero el Rav nos enseña que lo que realmente cuenta es que cambiemos en el proceso de  lograr nuestros objetivos.

Se trata del viaje, no del destino.

Sí, los objetivos son esenciales, pues sin ellos no tendríamos dirección. Sin embargo, el logro de éstos no es para  lo que nacimos. Nacimos para cambiar. Pero, a menudo, en el momento en que algo interfiere con nuestros planes, nos decepcionamos.

Una nueva manera de ver esto es sabiendo que hay un proceso más grande trabajando y asistiéndonos constantemente en nuestro proceso de cambio. Se trata de cambiar nuestra conciencia y disfrutar el proceso. Para entender esto mejor, podemos usar el ejemplo de Avraham, al que la mayoría de nosotros conoce como la primera persona que llegó a tener un entendimiento del Creador, por si solo. Cuando Dios se comunica por primera vez con Avraham, es para decirle:

“Vete de tu casa, vete de donde naciste, y ve a un lugar que te mostraré”.

Los kabbalistas hacen una pregunta importante, “¿Por qué Dios no le dice a Avraham a dónde va?”

En esta pregunta encontramos el primer mensaje dado a Abraham: si vas a cumplir tu misión en este mundo, debes saber que no se trata de hacia dónde vas, sino acerca de los cambios por los que atraviesas para llegar ahí.

Otro concepto más profundo es que es seguro asumir que la mayoría de nosotros queremos ir más allá del lugar donde estamos  ahora. Queremos ser mejores, más plenos, más conscientes y lúcidos. No obstante, este lugar que queremos alcanzar está más  allá de nosotros, así que ¿cómo podemos verlo? No podemos. Es una falacia lógica.

Por lo tanto, el Creador le está enseñando a Avraham, y a toda la humanidad, que las bases de todo nuestro trabajo espiritual, nuestro propósito, sólo se manifestará cuando atravesemos por un proceso que algunas veces carece de claridad, un proceso que no siempre entendemos, un proceso que, según nuestra mente, nos aleja de los objetivos que queremos alcanzar.

El cambio por el que debemos atravesar durante el proceso es lo más importante.

En mi propia vida, los maestros comparten conmigo sus frustraciones al no alcanzar a tanta gente como habían esperado alcanzar. Yo les recuerdo que mientras que sí necesitamos metas, nuestro deseo más elevado es el cambio que vendrá del proceso, no las metas en sí.

Cuando  internalizamos  verdaderamente esta idea, las complicaciones que contorsionan el camino recto por el que habíamos esperado mantenernos no nos contrariarán.  De hecho, las abrazaremos.

Hay un verso hermoso de Isaías: “aquéllos que caminan en la oscuridad verán una luz grandiosa”. Lo que esta línea maravillosa nos enseña es que el sendero de la vida es a menudo difícil y oscuro, y en momentos podemos sentir que nos hemos desviado del camino por completo. Y aún así, paradójicamente, es el proceso de empujarnos, a pesar de la falta de claridad, lo que nos dará la claridad y nos acercará a ver las grandes bendiciones en nuestras vidas.

Para internalizar verdaderamente esta enseñanza, cuando tus planes u objetivos se descarrilan o se interrumpen, en lugar de desplomarte y llenarte de dudas, emociónate por ello y continúa empujando. Sigue preguntando dónde puedes revelar Luz y date cuenta de que la vida te esta llevando por aquí porque es la mejor manera para que cambies y reveles tu potencial, ahora.

Confía en el proceso. Advierte que lo que te pasa a través de los desafíos, cambios y curvas hacia tu objetivo, son el objetivo.



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